Se ha subvertido el orden público y jurídico legal, lo más grave de esto, es quien es él que lo ha hecho. En el Congreso de la Nación se han sancionado leyes para que estas sean cumplidas por la totalidad de los habitantes de esta bendita Nación. Estas normas son violadas constantemente por las máximas autoridades nacionales, por ello es que cunde el muy mal ejemplo y más nadie pretende o quiere, de forma voluntaria, respetar la ley, con lo que se ha subvertido el orden social y jurídico legal de la República, siendo los principales transgresores los que hoy les toca gobernar. Un ejemplo reciente de ello fue que, pese a estar fijada por ley la fecha de las elecciones nacionales, para perdurar en el tiempo, por siempre, el gobierno nacional, en una violación fragante de la norma, adelantó las elecciones legislativas nacionales, para la conveniencia de quienes hoy detentan el poder político en el país. Y así como este reciente ejemplo en el orden nacional permanentemente se esta transgrediendo la ley en todos los estamentos, ya sean nacionales, provinciales y/o municipales. En estos días el gobierno de la provincia de Córdoba ha dejado a un sin número de jubilados y pensionados provinciales sin sus haberes, ha subvertido el orden y la forma de la liquidación de haberes de nuestros pasivos provinciales, apropiándose, en algunos
casos, de la totalidad de los haberes de los tan vulnerables ancianos, contrariando la norma, madre de las normas, La Constitución Nacional, ley Suprema de la Nación, no sólo desoyendo las leyes que amparan los haberes jubilatorios por su estricto carácter alimentario, sino también violando la garantía constitucional de la invulnerabilidad de la propiedad privada. Los ancianos jubilados y pensionados del régimen de la provincia de Córdoba han dejado de percibir la totalidad de sus haberes y a algunos de ellos se los ha dejado sin haberes, habiendo cobrado muchos de ellos este mes su haber mensual en la mísera suma de quince pesos. Algunos recibieron centavos, encontrándose desapoderados de sus haberes por el propio Estado Provincial. Existe acaso mayor forma de transgredir la norma, que apoderarse del dinero ajeno, el de las personas de mayor vulnerabilidad de nuestra sociedad. Aunque así fuera sólo de manera temporaria, es una conducta detestable, violatoria de la propiedad privada. Someten a la clase pasiva al oprobio de tener que pedir limosna para retornar a sus hogares y, al día siguiente, la someten a un nuevo oprobio, el de la cola de la vergüenza, la que los hace esperar y quedarse en ella parados, por mas de ocho horas, esperando sin ningún resultado que le expliquen el porque de tal abuso en su derecho?, pretendiendo que le paguen correctamente su haber correspondiente, tan solo para escuchar a los burócratas de turno, "fue
un error de sistema", "en breve se solucionará" , o "cambiaron la forma de liquidar es nueva". Otras voces de los mismos burócratas pretenden explicar tal atropello, argumentando que son descuentos de impuesto a ganancias, que el Estado anteriormente descuido de retener. Dejando a los ancianos al total desamparo, sin dinero y sin saber como solucionar su vidas, su alimentación, sus remedios, sus alquileres y, en fin, sus cuentas hasta tanto el Estado realice una nueva liquidación, "sine díe", ya que las resoluciones de subsanar los errores o el desapoderamiento del dinero de los particulares por el Estado no tiene plazo. Hasta no sería nada desconocido que dicten, entre gallos y media noche, una ley de emergencia que suspenda por algún tiempo las obligaciones que tiene el Estado para pagar, como ya ha ocurrido en reiteradas oportunidades. El abuso que el Estado esta cometiendo es, ni más ni menos que revertir el orden y la ley en su propio beneficio, perjudicando gravemente el orden jurídico social que hace la armonía de la convivencia con el debido respeto al cumplimiento de la ley, que evita la anarquía y el caos. Esto es subvertir la ley, el orden social y público, es coadyuvar a sembrar el caos social en el que estamos inmersos, con la exclusiva y excluyente responsabilidad de nuestros políticos que en el turno les correspondió gobernar el destino de esta Nación. Si no se respeta la ley y se la viola constantemente, desde los más altos puestos de poder, no se puede imponer orden para dirigir el destino de la Nación.-
Autor: Gloria Iraola Poppe.-
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