jueves, 30 de abril de 2009

CONVIVENCIA

Debemos nosotros saber escuchar cuando el otro está disgustado, no indagar el porque de su mal humor. Hacer sentir confortable a la otra persona, escuchando cuando tenga ganas de hablar. Callar siempre, a menos que el otro solicite nuestra intervención. Ser siempre amables, especialmente cuando advertimos que el otro esta malhumorado. Escuchar música suave y melódica, ventilar los ambientes, aromatizar con aromas agradables que se relacionen siempre con prados o lavanda. Nunca contestar un agravio, no elevar la voz, procurando que ser escuchado. Hablar con voz serena y en tono muy bajo ignorando el enojo de otro. Elogiar sus cambios, su corte de cabello, su ropa, su perfume. Si algo no te agrada, aprovecha alguna fecha que conmemorar, para hacerle un regalo de manera que cambie el perfume que no te agrada o la camisa que le queda mal. Sugiere, en un momento muy oportuno, un buen peluquero. Está siempre alegre y de buen humor, habrá otras oportunidades en las que los otros hagan lo mismo que vos, porque habrán aprendido, lo que en silencio les has enseñado. Solo debes esperar, así todas estas cosas harán que la convivencia sea agradable y armoniosa.-
Autor: Gloria Iraola Poppe.-

1 comentario:

Silvia Güidone dijo...

Tiene usted razón Gloria,en estos conceptos.
Solo que ante determinadas persona,es muy difícil mantener la calma.
Me ha ocurrido perder el control,levantar el tono de voz y contestar cosas que tranquila no lo hubiera hecho.
Y al llegar a casa pensar ¨porqué no conté hasta mil¨,avergonzarme
por mi actitud y darme cuenta que no logré nada con esa persona.

Gracias Gloria por su contensión en algunos momentos que vivimos juntas y por siempre tener elogios hacia mi.
Cariños y mi mejor sonrisa.
¡Feliz semana!