Quien educa a nuestros hijos?, tal ves los padres de hoy, han delegado tan sagrada misión, en manos del estado y de terceros. Mientras estos se dedican a
conseguir dinero, en esta sociedad contemporánea y en este extremo del continente americano, dejando en un plano secundario el cuidado y la educación de su prole. Se ha convertido el dinero en el bien más preciado, donde todo vale para salir en pos de él. Por el vil metal se han dejando todos los otros " bienes" que han conservado la esencia del hombre en el devenir de la historia. El hombre o mujer ya no tienen tiempo para el control y la educación de los niños, aquellos que ha decidido traer a este mundo. Dejan de disfrutarlos, a sus propios hijos cada ves en etapas más tempranas de su vida, por el afán de tener cosas materiales, los llevan de bebes, a edades muy cortas, a las guarderías, ni bien termina el período de licencia por maternidad, 45 días después del parto, ya tienen decidido el lugar donde van a dejar el cuidado de sus bebes, por cierto, dejando de amamantarlos prematuramente, supliendo el natural alimento por una fría mamadera de vidrio o plástico. Cuando el contacto del niño con la
madre en el periodo de lactancia es vital para el desarrollo afectivo y emocional del niño, quien se conecta con la mirada a su madre, mientras se alimenta el niño, expresa su rostro gran placer y satisfacción, amen de que es el momento más sublime entre madre y bebe, ¿vale la pena privarlo de ello?, por el solo hecho de salir de inmediato a procurar dinero , cuando no hay dinero que pueda comprar el afecto y el cuidado como el de la madre con su bebe, a esa edad, en la que recibe estímulos que marcaran su destino a lo largo de toda su vida. También es cierto que la guardería es un negocio y no precisamente a favor del pequeño, si nos remitimos a las crónicas , vemos que a los pequeños niños también los han sometido a malos tratos, razón por la que han sido clausuras, un sin número de guarderías en nuestro medio. El cuidado de los niños, sobretodo cuando son bebes, requiere de personal idóneo y especializado con un equilibrio psico - emocional comprobado y con un apto médico para tales tareas, a más esas personas deben contar con gran caudal de amor hacia los niños, requisitos estos que el personal de ninguna guardería tiene en nuestro medio. Descuidan a los niños, es muy posible que la mayoría de las enfermedades que a esa edad tienen, sea producto de contagio en el ámbito donde supuesta mente se los cuida, ya que los niños de guardería se enferman mucho más, que aquellos que permanecen cuidados en el seno de su hogar. ¿ Sabemos quien es el personal de la guardería donde dejamos a los niños? ¿ permiten a los padres permanecer algún día, en las horas de funcionamiento de la entidad ? ¿ puede algún padre irrumpir sorpresivamente en el lugar para ver en que condiciones esta su bebe?. En las crónicas policiales de los últimos cinco años, encontraremos que han abusado a los niños en las guarderías y los han sometido a malos tratos, físicos y psicológicos, de los que los niños nunca podrán olvidarse. De esto no se ocupa el Estado, aquí se encuentra desnaturalizado, ya que estamos en presencia
de un Estado "Sui generis", al que poco y nada le importa la educción, ni la niñez, siendo la premisa de los que se encuentran ejerciendo las funciones esenciales, no cumplen con los requisitos de idoneidad para ejercer la función delegada, es por ello que son pocos los controles que se realizan para habilitar una guardería, se asemejan a los controles de habilitación de un comercio más . Por ello no es una persona idónea la que se encontraba al cuidado de los bebes en la mayoría de los casos. Lo que los padres no preveen, no pueden exigir a otro que lo haga. Como un simple ejemplo, veamos lo que ocurrió en Rió IV. A un bebe que tan solo tenia 18 meses le encontraron restos de cocaína en su sangre en un examen de rutina en el Hospital Zonal, es de verdad escalofriante, ¿saben los padres que en alguna guardería para hacer dormir los niños, para que no den trabajo, los duermen administrándoles algún tipo de tranquilizante?, ¿ saben realmente los padres donde mandan a sus hijos?, cuando son tan pequeños. Una década atrás solo se cuidaban a los bebes en casa y si era necesario se contrataba una niñeara para que lo atendiera en su propio habita, bajo la supervisión de la familia más extensa, como los abuelos o los tíos. Hoy dejamos a los abuelos en lugares que sufren el mismo peligro que los niños. Queremos una vida mejor, para ello es necesario que volvamos al concepto de la familia. Familia de verdad aquella que contiene, la que protege, la que cuida con amor, tratando de evitar que niños y mayores sufran riesgos innecesarios.
conseguir dinero, en esta sociedad contemporánea y en este extremo del continente americano, dejando en un plano secundario el cuidado y la educación de su prole. Se ha convertido el dinero en el bien más preciado, donde todo vale para salir en pos de él. Por el vil metal se han dejando todos los otros " bienes" que han conservado la esencia del hombre en el devenir de la historia. El hombre o mujer ya no tienen tiempo para el control y la educación de los niños, aquellos que ha decidido traer a este mundo. Dejan de disfrutarlos, a sus propios hijos cada ves en etapas más tempranas de su vida, por el afán de tener cosas materiales, los llevan de bebes, a edades muy cortas, a las guarderías, ni bien termina el período de licencia por maternidad, 45 días después del parto, ya tienen decidido el lugar donde van a dejar el cuidado de sus bebes, por cierto, dejando de amamantarlos prematuramente, supliendo el natural alimento por una fría mamadera de vidrio o plástico. Cuando el contacto del niño con la
madre en el periodo de lactancia es vital para el desarrollo afectivo y emocional del niño, quien se conecta con la mirada a su madre, mientras se alimenta el niño, expresa su rostro gran placer y satisfacción, amen de que es el momento más sublime entre madre y bebe, ¿vale la pena privarlo de ello?, por el solo hecho de salir de inmediato a procurar dinero , cuando no hay dinero que pueda comprar el afecto y el cuidado como el de la madre con su bebe, a esa edad, en la que recibe estímulos que marcaran su destino a lo largo de toda su vida. También es cierto que la guardería es un negocio y no precisamente a favor del pequeño, si nos remitimos a las crónicas , vemos que a los pequeños niños también los han sometido a malos tratos, razón por la que han sido clausuras, un sin número de guarderías en nuestro medio. El cuidado de los niños, sobretodo cuando son bebes, requiere de personal idóneo y especializado con un equilibrio psico - emocional comprobado y con un apto médico para tales tareas, a más esas personas deben contar con gran caudal de amor hacia los niños, requisitos estos que el personal de ninguna guardería tiene en nuestro medio. Descuidan a los niños, es muy posible que la mayoría de las enfermedades que a esa edad tienen, sea producto de contagio en el ámbito donde supuesta mente se los cuida, ya que los niños de guardería se enferman mucho más, que aquellos que permanecen cuidados en el seno de su hogar. ¿ Sabemos quien es el personal de la guardería donde dejamos a los niños? ¿ permiten a los padres permanecer algún día, en las horas de funcionamiento de la entidad ? ¿ puede algún padre irrumpir sorpresivamente en el lugar para ver en que condiciones esta su bebe?. En las crónicas policiales de los últimos cinco años, encontraremos que han abusado a los niños en las guarderías y los han sometido a malos tratos, físicos y psicológicos, de los que los niños nunca podrán olvidarse. De esto no se ocupa el Estado, aquí se encuentra desnaturalizado, ya que estamos en presencia
de un Estado "Sui generis", al que poco y nada le importa la educción, ni la niñez, siendo la premisa de los que se encuentran ejerciendo las funciones esenciales, no cumplen con los requisitos de idoneidad para ejercer la función delegada, es por ello que son pocos los controles que se realizan para habilitar una guardería, se asemejan a los controles de habilitación de un comercio más . Por ello no es una persona idónea la que se encontraba al cuidado de los bebes en la mayoría de los casos. Lo que los padres no preveen, no pueden exigir a otro que lo haga. Como un simple ejemplo, veamos lo que ocurrió en Rió IV. A un bebe que tan solo tenia 18 meses le encontraron restos de cocaína en su sangre en un examen de rutina en el Hospital Zonal, es de verdad escalofriante, ¿saben los padres que en alguna guardería para hacer dormir los niños, para que no den trabajo, los duermen administrándoles algún tipo de tranquilizante?, ¿ saben realmente los padres donde mandan a sus hijos?, cuando son tan pequeños. Una década atrás solo se cuidaban a los bebes en casa y si era necesario se contrataba una niñeara para que lo atendiera en su propio habita, bajo la supervisión de la familia más extensa, como los abuelos o los tíos. Hoy dejamos a los abuelos en lugares que sufren el mismo peligro que los niños. Queremos una vida mejor, para ello es necesario que volvamos al concepto de la familia. Familia de verdad aquella que contiene, la que protege, la que cuida con amor, tratando de evitar que niños y mayores sufran riesgos innecesarios. Autor: Gloria Iraola Poppe
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