Agosto, un mes que marca el hito del pesimismo en la gente, por mitos y leyendas de antaño, donde la gente, con gran dosis de pesimismo, piensa que en este período asecha la muerte y el dolor, como si estos no existieran durante todo el año. La mayoría de las personas tal vez desconociendo el poder de la mente, hacen que su vida sea triste, se llenan de malos augurios y pesimismo. Cuando cae del calendario la hoja de marca el final del mes de julio y uniéndose a los mitos y tradiciones de los pueblos originarios, desconociendo la esencia filosófica y religiosa que hacía que estos pueblos rindan culto a la tierra, y tomarán pósimas "seudo milagrosas" para pasar agosto sin el asechante peligro de maleficios, enfermedad y muerte. Sólo han creado mitos mal interpretados y deformados por leyendas difundidas de generación en generación, agregando cada una de ellas, nuevos condimentos propios
de su propia imaginación, desvirtuando la escencia de la creencia de los habitantes autóctonos de esta parte del continente. Agosto es nada más que un mes en el año muy marcado por el invierno en este extremo de la tierra, donde por la propia estación, existe sequía por falta de lluvias, el descuido y desidia del hombre, quien provoca feroces incendios, que se propagan abarcando grandes extensiones de tierras, que por la falta de humedad, eminéntemente estacional, sumada la inaccíon e imprevisión del Estado y la inconducta desaprensiva de los gobernates a quienes no interesa la depredación de la naturaleza, hacen la perfecta conjunción para que pasen muchas cosas en este mes donde los vientos tienen más frecuencia, por lo que se ocacionan estos fenómenos, que nada tienen que ver con los maleficios, tan temidos y adjudicados inconscientemente al
pobre mes de agosto, el que no es responsable de lo desatinos de la humanidad y sólo marca el paso del tiempo y preanuncia el final del invierno, donde se prepara la tierra para la siembra, esperando las primeras lluvias de septiembre, para ver reverdecer los campos, florecer los jardines y llenar el paisaje de nuevos verdes de infinidad de matices. Es el período de gestación de la tierra para el brote nuevo de la flora, la que se verá luego en primavera. Aprovechemos el poder de la mente y fuertemente unidos deseemos que en esta primavera comience la vida vegetal, donde nuestros campos van a ser nuevamente bendecidos con el rinde extraordinario de los granos sembrados y empiece con ello un nuevo ciclo de prosperidad en este extremo del continente. La bendición sólo se la pedimos a Dios, quien en su infinita micericordia nada nos pide a cambio y así
como alimenta y prodiga el más bello atuendo a las flores silvestres y a las aves que surcan los cielos, bendecirá nuestra tierra, para la prosperidad de los habitantes de esta Nación. Muy a pesar de los malos augurios de los desconformes de siempre y la mala administración y despropósito que tienen nuestros gobiernos con sus políticas en contra del crecimiento y prosperidad del Agro, la mayor de las riquezas, la que siempre a sido conocida por el mundo entero. Pensemos siempre que Dios nos prodigó en este continente tierras fértiles y que su bendición fue en los tiempos de los tiempos, sólo nos toca ciudar de ella, como cuidamos de nuestras propias cosas.-
Autor: Gloria Iraola Poppe.-
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