Mientras los ciudadanos que habitan esta Nación temen por su vida, su seguridad y su patrimonio, habitan encerrados por rejas, puertas blindadas, alarmas monitoreadas, luces automáticas para refugiarse en sus hogares, al resguardo de tanta inseguridad, nuestro gobierno nacional en turno se ocupa de buscar planes de pago en cuotas para la adquisición de automotores, heladeras, cocinas, calefones, termo tanques, lavarropas, entre otros, tratando de tentar, a quienes menos tienen, con falaces propuestas, que nunca ponen en práctica. Los habitantes de esta Nación no necesitan gobernantes que tan solo se ocupen de pretender que la gente adquiera bienes, digitados por él, ya que estas cuestiones frívolas no son cuestión de Estado. Lo único que falta, es que el gobierno nacional quiera decidir, por decreto o proyecto, el color de la vestimenta de sus habitantes y que para ello les ofrezca un plan de pago en cuotas. Esto sólo ocupa titulares en los medios gráficos y horas de aire en lo medios televisivos y radiales, no soluciona el problema en que la sociedad esta imbuida. El gobierno no debe ocuparse de estas cosas sino de aquellas que hacen "cuestión de Estado", estas son entre otras: La seguridad, la educación, la salud , el empleo, las comunicaciones, el trazado de rutas y su conservación, el problema de la desforestación, y degradación del suelo, el crecimiento de las fuentes de energía y su distribución, la provisión de agua potable a todos los pueblos de la Nación, la recuperación de los recursos naturales en materia de minería, las que están en manos de empresas extranjeras, las que no tributan ni un centavo al erario público y llevan las extracciones de los minerales nacionales fuera del territorio, por que ellas si tienen exenciones impositivas. El gobierno nacional también debe ocuparse de la protección de la industria nacional, evitando la importación descontrolada de productos que se pueden fabricar en el país, a su vez debe ocuparse del comercio exterior y de las relaciones diplomáticas con el resto del mundo. Estas últimas si son cuestiones de Estado.- Debe dejar que cada uno de los ciudadanos se ocupe de adquirir como y cuando quiera a su gusto y con su propio presupuesto lo que en realidad necesite. El cuidadano no necesita que desde el gobierno nacional le digiten que y como comprar. Si el Estado se ocupara de lo que en realidad se tiene que ocupar, los habitantes de esta bendita Nación, con el producto de su trabajo tendrían un fácil acceso a todo el confort que se les antoje, para vivir dignamente. No es una cuestión de Estado apoderarse del dinero del ANSES, el que pertenece a los jubilados, no es cuestión de Estado proclamar créditos, con el dinero de aquellos, a quienes el mismo Estado esta matando día a día, apropiándose del dinero que les corresponde, dándoles limosna como dádiva generosa del gobierno, como sucedió a fin de año, con los 200 pesos que supuestamente "les regalaron" a los jubilados, denigrándolos sin consideración alguna, dada la necesidad que tienen. Los maltrataron, haciéndoles hacer infinitas colas a la intemperie, con más de 35 grados bajo el sol, parados en la calle, ocupando las veredas de los Bancos y alrededores para recibir una migaja, de lo que por derecho les corresponde. Muchos de ellos han sufrido graves problemas en su salud por descompensación y deshidratación, por estar expuestos a los efectos del sol, por más de seis horas. Me pregunto ¿Les han alcanzado 200 pesos para superar el desmejoramiento sufrido en su salud? ¿les ha alcanzado 200 pesos para pagar la farmacia por los remedios que ha necesitado?. Sólo se han aprovechado de ellos los ladrones, que abusando de su vulnerabilidad, los han golpeado, arrebatándoles no sólo el dinero que han cobrado, sino también su paz interior, quedando esos abuelos con pánico, rabia e impotencia, sin poder llevar muchos de ellos un pan dulce a su mesa, sino que en su lugar sólo llevaron el sabor amargo y salado de sus lágrimas rodando por las grietas que el tiempo dibujo en sus mejillas. ¿Es posible que esto sea obra del gobierno de turno? que en lugar de proteger a los ancianos los coloca en situaciones de extremo riesgo, para su salud y su propia vida. Esto duele, porque se hizo, con el solo propósito de aparentar falsa generosidad para nuestros mayores adultos, a quienes la sociedad toda le debe la grandeza de esta Nación. Protegerlos es también cuestión de Estado. Los Estados del mundo respetan y protegen a sus mayores dándoles lugares de privilegio. Aquí se los maltrata, se les roba y denigra, siendo el Estado responsable de tales atropellos. El cuidarlos y protegerlos tendría que ser también cuestión de Estado en este país engrandecido por el trabajo de ellos.-Autor: Gloria Iraola Poppe.-


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