lunes, 8 de septiembre de 2008

Clandestinidad o Justicia

A la madrugada del día sábado seis de septiembre de 2.008 allanaron más de diez domicilios en la ciudad de Córdoba, entre las tres y las cinco de la mañana. ¿Necesita la justicia utilizar las sombras de la noche para efectuar sus procedimientos? si los que tiene que detener no son criminales, son simples trabajadores y/o en último caso sindicalistas, tienen domicilio conocido, trabajan en nuestro medio, no se encuentran prófugos de la justicia, no han desobedecido orden de presentarse a la fiscalía bajo apercibimiento de ser conducidos por la fuerza pública, siendo el delito que se investiga, el de presuntos autores, con pena, que aplicando la máxima prevista por el Código Penal, se tratan de delitos excarcelables. ¿Fue necesario mandar a aprehenderlos en medio de las sombras, irrumpiendo en sus domicilios a esas horas de la madrugada?, sin pensar que también son padres de familia y a esa hora duermen en sus casas niños pequeños a quienes, sin duda, se les ha producido un daño irreparable, el que quedará en su subconsciente de por vida, temiendo para siempre a la policía y entendiendo que hacer un justo reclamo, es cárcel de la peor manera. Esto que ha pasado en la madrugada del día sábado pasado nos trae los más feos recuerdos de la historia de la humanidad, cuando las fuerzas policíacas de "La Gestapo" cazaban judíos en la peor época hitlerista. Todo ciudadano tiene el deber y la obligación de reclamar por sus derechos cercenados por el Estado, ello no lo hace culpable de los destrozos ocasionados, todo hombre es inocente hasta tanto no haya sentencia condenatoria en su contra. Al parecer el Fiscal de Instrucción, ya predeterminó que quienes han participado de la marcha en un justo reclamo, son los responsables de tanto destrozo ocasionado en la ciudad. No hay que invetigar más, tal vez tiene poderes supranaturales, por ello pudo ver detrás de las capuchas, que los aprehendidos eran los que protagonizaron la destrucción, ¿estaban clonados?, ya que a la vez se los vío formando parte de la marcha junto a los demás compañeros, ¿cual es la verdad?. Debe la justicia llegar a descubrir la verdad real, o se conforma con apresar a alguno de los manifestantes para hacer de ellos el chivo expiatorio de la totalidad de los desmanes. ¿Nuestra Justicia se va encargar de aleccionar a lor reclamantes?, para evitar que el pueblo reclame por los atropellos de quienes nos gobiernan, o va a tomar su rol en serio, de ocuparse de encontrar la verdad real y procesar a quienes en realidad ocasionaron el daño al patrimonio de la ciudad y de los comerciantes de ella. Cuando pasaron tales desnmanes la policía contempló pacíficamente todo, en lugar de aprehender "ipso facto" a los responsables, en flagrancia, así los podía desapoderar de sus mascaras y/o capuchas, allí sin lugar a dudas los podría haber identificado y detenido, sin el "extrépito foro" que ocacionó el procedimiento del sábado a la madrugada.


Autor: Gloria Iraola Poppe.-

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